El Triángulo de Oro es seguramente la zona más visitada de Madrid. En un sólo área se reúnen los tres museos más importantes de Madrid: El Museo del Prado (L-13), el Centro de Arte Reina Sofía (K-19) y el Museo Thyssen-Bornemisza (K-11). Llegamos a Atocha en Metro, y así, de paso conocemos la estación, recientemente renovada y ampliada para los trenes de alta velocidad AVE, con jardín tropical incluido. Al salir, justo en frente, el Centro de Arte Reina Sofía, hospital en el XVIII, y que hoy representa el museo de arte contemporáneo de la ciudad. Cuenta con numerosas obras de Picasso, Dalí y Miró, aunque quizá la más famosa sea el Guernica de Picasso. Organiza exposiciones temporales de las más interesantes, y visitadas, - las colas en fin de semana son de infarto. Pero desde luego, merece la pena, y además de subir en los ascensores y echar una ojeada, no olvidéis visitar la librería, para quienes busquen libros de arte, de las mejores en la ciudad.
Cruzamos y comenzamos a subir el Paseo del Prado. En el siglo XVIII, los Borbones, sobre todo Carlos III, empezaron ampliar la ciudad por esta zona, urbanizando el Paseo, con glorietas y fuentes y culminando en edificios como el Museo o la Puerta de Alcalá.
Nada mejor para descansar después de el Reina Sofía, que el Jardín Botánico (L-16). Abierto en 1781, cuenta con más de 30.000 especies de árboles y plantas. El mismo arquitecto del Palacio Real, Sabatini, diseñó el edificio central del Jardín.
Al salir del Botánico, podemos notar ya el bullicio del Museo del Prado. En el edificio neoclásico, obra del arquitecto Juan de Villanueva, a punto de ser reformado, se exponen unas 18.000 obras de arte, aunque sus fondos cuentas con miles más, almacenadas, o prestadas a otros museos. En las diferentes puertas, se ven estatuas dedicadas a algunos de los pintores más conocidos.
Tomando la Calle Felipe IV (L-12), se pasa por la Iglesia de los Jerónimos, hasta llegar a la calle Alfonso XII, una de las más señoriales de la ciudad. En este área se encuentran otros edificios singulares como la Bolsa o la Real Academia de la Lengua. Al fondo, el Parque del Buen Retiro, el "retiro" para los habitantes de la urbe, donde pueden disfrutar del jardín, ver exposiciones en la Casa de Vacas, el Palacio de Cristal o el Palacio de Velázquez, tomar un refresco en los múltiples kioskos, remar en el lago, o ver teatro de marionetas una mañana de domingo.
Antiguamente el parque fue jardín, primero del Monasterio de San Jerónimo, y después del Palacio del Buen Retiro, convirtiéndose en vivienda de reyes, aunque desgraciadamente de todo aquello sólo se conserva el Casón del Buen Retiro, que hoy es sala de exposiciones y el salón de Reinos, hoy Museo del Ejército, donde puesde ver la famosa espada de El Cid, la Tizona.
En la primavera, suele ocurrir en Mayo-Junio, se celebra en el parque la Feria del Libro, donde las editoriales establecen su caseta e invitan en ocasiones a los autores a firmar ejemplares. Es una feria de ventas, pero se ha convertido en toda una institución.
Una de las salidas de parque nos lleva justo enfrente de la Puerta de Alcalá, (N-7) en la Plaza de la Independencia. Construida con Carlos III, también por Francisco Sabatini, se terminó en 1778, es símbolo de la ciudad, y más desde que la piropeasen en su canción Ana Belén y Víctor Manuel. Desde la calle Alcalá, enseguida llegamos a la Plaza de Cibeles, (L-8) rodeada de hermosos edificios como el Palacio de Comunicaciones, el Banco de España, exactamente el que aparece en los billetes, el Palacio de Linares, hoy Casa de América, y el Palacio de Buenavista, hoy sede del Ejército, con un magnífico jardín de rosas, del que se puede apreciar el olor desde fuera.
La fuente es del siglo XVIII, y simboliza la diosa romana de la fertilidad, y es la fuente preferida de los seguidores del Real Madrid, ya que bajando por el centro del Paseo, a unos 200 metros, se encuentra la fuente de su rival, el Athlético de Madrid, que prefiere ser devoto del Dios Neptuno, en la Plaza de Cánovas del Castillo (L-12).
En esta plaza, quizá los dos hoteles más famsos de Madrid, el Ritz y el Palace, y también aquí el Palacio de Villahermosa, o Museo Thyssen Bornemisza, donde continuamente se celebran exposiciones más que recomendables. La colección, con más de 800 obras reunidas por la familia Thysen pertenece desde 1993, al Estado español.
Desde aquí se puede bajar de nuevo a Atocha, o quien prefiera seguir el paseo subir por la Carrera de San Jerónimo hasta Sol. En seguida, el edificio de las Cortes o Parlamento ( www.congreso.es), donde se reúnen cada día los diputados elegidos de los diferentes grupos políticos. El edificio se construyó sobre la base de un convento, entre 1843 y 1850, por Pascual y Colomer. En la fachada principal es donde se encuentran los dos famosos leones fundidos en bronce, a ambos lados de la Escalera de Honor. La fuerte carga simbólica queda reflejada en la representación de España con la constitución. El Hemiciclo es la parte más importante del edificio, donde se celebran los plenos. Aunque también son interesntes la Biblioteca y la Galería de Retratos, con obras de los siglos XIX y XX.
Las visitas a el edificio son los sábados por la mañana, cada media hora y un máximo de 50 personas. Para ver una sesión de plenos hay que presentarse el viernes previo a la sesión entre las 18.00 y las 20.00, con el DNI o pasaporte y ser mayor de edad. También puede hacerse por fax: +34 91 420 24 57. Quizás hoy ya se pueda hacer por e-mail.
Podemos seguir por San Jerónimo hasta Sol, parar a tomar un tentempié en L'hardy, o comprar unos dulces en Casa Mira o La Violeta.