La ciudad de Madrid ha ido creciendo según sus necesidades, y desafortunadamente, hoy podemos ver auténticas moles de oficinas donde en su día existieron edificios singulares en los barrios más antiguos. Es la zona de los Austrias, la mejor conservada. Data de los siglos XVI y XVII, cuando España formaba parte del Imperio Austro-Húngaro, y constituye una de las zonas emblemáticas de Madrid.
El recorrido aconsejado comienza en la Plaza de Isabel II (D-9), al salir de la estación del Metro. Desde allí se ve la parte trasera del rehabilitado Teatro Real. Cualquiera de las dos calles que lo rodean nos llevan a la Plaza de Oriente, presidida por el Palacio Real. Es un lugar, hoy cerrado al tráfico, ideal para pasear cualquier mañana de domingo, o disfrutar en una de las terrazas por la noche.
Seguida al Palacio Real está la Catedral de la Almudena, hoy ya una iglesia moderna, al terminar de construirse hace unos pocos años. Es una gran iglesia blanca que hace las funciones de templo oficial de la ciudad, pero encontraréis cosas mucho más interesantes en la pequeñas que surgirán en vuestro paseo por las callejuelas. Tomando la Cuesta de la Vega (B-12), a la derecha de la Catedral, se pueden ver los restos de lo que fue la Muralla Arabe, descubierta al realizarse obras de restauración en la zona. Hoy es un emplazamiento perfecto para la temporada de teatro al aire libre en verano.
De nuevo en la Calle Bailén, si continuásemos un poco, atravesaríamos el Viaducto, sobre la Calle Segovia, justo al lado de los Jardines de las Vistillas (A-14). En las fiestas de la ciudad, el 15 de mayo, día de San Isidro Labrador, patrón de Madrid, en estos jardines hay verbenas y conciertos, con muchos puestos de bebidas y los pinchos más grasientos que podáis imaginar, vamos, los más típicos. Un poco más adelante, impresionante San Francisco el Grande.
Si continuásemos, podríamos llegar hasta la Puerta de Toledo, o adentrarnos a la izquierda en el popular barrio de La Latina.
Pero retrocediendo, tomamos la Calle Mayor, a la izquierda de la Catedral. A la derecha el Palacio del Duque de Uceda de el siglo XVII,hoy cuartel general de la Capitanía General. En frente, el bello edifico que alberga a el Instituto Italiano de Cultura. Un poco más arriba, la Plaza de la Villa (C-12), el Ayuntamiento de la ciudad, el Palacio del Cordón o la Casa de Iván de Vargas. Esta rodeado por antiguos palacios como la Casa de Cisneros y la Torre de los Lujanes del XV, que hoy también son dependencias del Ayuntamiento. Todas las calles de alrededor merecen ser caminadas. Y casi al llegar a la Calle Segovia, puedes ver la Iglesia de San Pedro, una de nuestras preferidas (D-14). Antes se encontraba el Nuncio Papal, y hoy cerca, está lo que podríamos definir como la embajada del Estado Vaticano. Todo este área son hoy cafés y tabernas de las más de moda, establecidas en lo que antaño podráin haber sido unas caballerizas.
Un sinfín de Plazuelas unen todas las pequeñas calles, no hay ruta definida. Se puede ir por la Calle de Anglona hasta la Plaza de la Paja, donde está la Capilla del Obispo, gótica, pero con retablo renacentista; y por la Costanilla de San Andrés hasta la Plaza de Carros o Puerta de Moros adentrándonos ya en la zona de La Latina.
En Puerta de Moros, confluyen la Carrera de San Francisco, con la Iglesia del mismo nombre al fondo, las Cava Alta y Baja, hoy llenas de sitios de tapeo y buen vino, así como la Calle del Almendro o la Calle Don Pedro. También, al lado la Plaza de la Cebada, con el Mercado y la piscina municipal (D-16). El Teatro de La Latina, justo al lado de la salida de metro. Esta parada es también apropiada para ir al Rastro, mercadillo del domingo.
Podemos volver por la Calle Toledo, justo en la esqina del Teatro, hacia arriba, meternos un poquito a la izquierda en Puerta Cerrada (D-13), donde hay que fijarse, entre otras cosas, en los murales pintados por el diseñador gráfico, Alberto Corazón, símbolo de la época en que Madrid tenía como alcalde al profesor Enrique Tierno.
Por la Calle de Cuchilleros, pasando por los restaurantes y cuevas más conocidas de Madrid, subimos las escaleras y llegamos por fín a la Plaza Mayor (E-12). Los domingos hay rastrillo filatélico, además de los pintores y caricaturistas que amenizan todos los días esta imagen tan típica. La estatua de Felipe III, en el centro sirve de punto de reunión para mucha gente, como sucederá también en Sol con el Oso y el Madroño, o el KM0; y no olvidéis fijaros en los frescos de la Casa de la Panadería, el primer edificio construido en la Plaza Mayor. En 1672 el edificio sufrió un incendio en el que se perdieron las pinturas de su fachada principal. Desde 1988 se puede ver la obra del pintor Carlos Franco.
Por cualquiera de las salidas opuestas a por donde hemos entrado, llegamos, de nuevo a la Calle Mayor, y girando a la derecha llegaremos hasta Sol (G-10).
Otros edificios singulares más arriba de la Calle Arenal, son las Descalzas Reales, el Convento de la Encarnación y la Iglesia de San Ginés, donde está enterrado el escritor Francisco de Quevedo, y se puede contemplar una última versión de "La expulsión de los mercaderes de el templo" pintada por El Greco.